En 1979, Camarón de la Isla entró al estudio con una idea que le costó el favor de su propio público: mezclar el cante jondo con el jazz, el rock y los poemas de García Lorca. La gente devolvió el disco. La historia no tardó en devolverle la razón a él.
En 1959, Miles Davis entró a un estudio en Nueva York con seis músicos y unos pocos bocetos escritos a mano. Lo que grabaron ese día no tiene nombre exacto en el lenguaje musical. Hoy lo llamamos Kind of Blue, y es la respuesta correcta a cualquier pregunta sobre por dónde empezar con el jazz.
En 1957, John Coltrane tocó fondo entre adicciones y le hizo una promesa a Dios. Siete años después, con un saxofón y un cuarteto, la cumplió. El resultado se llama A Love Supreme.
En 1970, Carlos Santana no solo lanzó un disco; redefinió la manera de escuchar el rock en Estados Unidos, marcando a fuego el sonido del West Coast con una cadencia inconfundible.
En 1974, Jerry Masucci le pidió a Larry Harlow que pusiera nombre a un movimiento que ya existía. El resultado fue un disco que no inventó la salsa, pero la bautizó para siempre.
En 1977, Catalino Curet Alonso, Willie Colón y Rubén Blades convirtieron la salsa en crónica social. Nunca más fue solo música para bailar.
Salsa
En 1981, Willie Colón rompió las reglas con Fantasmas, un disco visionario que mezcló salsa con sintetizadores y rock antes de que nadie se atreviera.
Salsa
Se fue Willie Colón. El Malo que convirtió el trombón en bandera del barrio y la salsa en lenguaje universal.
Latin
Charanga no es lo mismo que pachanga. Una es la orquesta; la otra, el baile. La confusión tiene más de 60 años.
Salsa
Muchos han bailado Anacaona sin saber lo que cantan: la evocación de una cacica taína que resistió la conquista española en el Caribe.
Cuando nadie lo esperaba, después de la salida de Tito Gómez, el Grupo Niche lanzó el disco que los convirtió en leyenda.
Salsa
La industria siempre buscó un reemplazo para Héctor Lavoe. Nunca lo encontraron. Esta es la historia de por qué.